lunes, 15 de noviembre de 2010

docilidad;

Esta mañana me he sacado el cerebro con un sacacorchos. He salido al patio con él en la mano y lo he metido en un bote de pintura amarilla. Una vez empapado, lo he vuelto a sacar, y he dibujado una sonrisa al lado de las macetas de geranios.
Luego pinté una rayuela y, al rato, me aburrí.
Decidí entonces entrar otra vez a casa y romper una botella. Cuando me disponía a ello, llamaron al timbre. Abrí y era un vendedor de libros a domicilio. Le he comprado uno y lo he puesto encima de la encimera de la cocina. Arranqué la página 364 y me la he comido. La digestión fue buena.
Luego me senté en el sofá y comencé a llorar irritado. Decidí darme la vuelta y terminé con la cabeza colgando. Debajo del sofá descubrí una gran pelusa de color marrón. La he guardado en un bote.
Me metí un dedo en el ojo y probé mis propias lágrimas. 
Entonces me he dado cuenta de lo miserable que es la vida, y me he vuelto a la cama.

4 confusiones:

Ámbar dijo...

pasmada, sorprendida, maravillada, fascinada, deslumbrada, embobada, entontecida, alelada, sobrecogida...

Ainhoa dijo...

jajaja
tan estilo..... TÚ!
ajajajaja
;)
teq.

G dijo...

¿Eing?
.G.

Victoria dijo...

...Ah, me da pánico. Y eso que no me asusto con facilidad.