sábado, 9 de mayo de 2009

Abono.

-Pero le aseguro que esas razones ya no son válidas.
-¿Qué razones?
-La vida es el abono.
Parpadée.
-Sé que mis palabras le extrañan, pero es así. Toda mi vida y todas mis experiencias, las cosas que me han sucedido, la gente que he conocido, todos mis recuerdos, sueños y fantasías, cuanto he leído, todo eso ha sido arrojado al montón de abono que, con el tiempo, se ha ido descomponiendo hasta comvertirse en un humus orgánico oscuro y fértil. El proceso de descomposición celular vuelve todo irreconocible. Otros lo llaman imaginación. Yo lo veo como un montón de abono.

Diane Setterfield, "El cuento número trece". Página 54.


1 confusiones:

Ruth Gonzalez Muñiz dijo...

jajajajajaja, textos raros, lista de pendientes, si alguien me quiere regalar un libro...
es sergio total :)

un beeeso lelo :D